viernes, septiembre 21, 2007

El concepto de Hombre en Marx


MARXISMO: ESTUDIO Y CONCEPTO DEL HOMBRE.

UNA BREVE APROXIMACIÓN

Después de haber sobrevivido a los «lager», campos de concentración nazi, Primo Levi formuló una pregunta, que utilizó para titular uno de sus libros donde cuenta su vida (por llamarla de alguna manera) en Monowitz, cerca de Auschwitz. ¿Si esto es un hombre? Se cuestionó Primo Levi y no era para menos, las actuaciones y pensamientos nazis y las condiciones infrahumanas a las que estaban sometidos los judíos, gitanos, comunistas… solo llevaban a imaginar el extravío o desaparición de la faz de la tierra de ese ser llamado hombre.

Extravío que aún se mantiene intacto, a pesar de los años trascurridos desde la soha, la guerra fría, el fascismo Chino, ruso y norteamericano, las prisiones de Guantánamo y Abu Grahib, los centros de reclusión clandestinos, los campos de inmigrantes, los cinturones de miseria… así lo confirman.

Ante este desolador panorama, pareciera que la única respuesta a la pregunta de Primo Levi la había descrito Nietzsche años atrás: el hombre ha muerto, viva el hombre. Lo que nos lleva a reflexionar el interrogante implícito que trae la pregunta de Levi ¿qué es el hombre? Será un simple animal con capacidad de razonamiento, un animal apasionado por el tánatos, es decir un mamífero bípedo con un fervor inmanente por la guerra y la destrucción, un autómata con ínfulas de inteligibilidad, o aún se puede llegar a pensar que es un ser que es y está en el mundo para gozar la condena de ser libre.

Con el ánimo de cavilar estas posibles respuestas he recurrido a uno de los grandes pensadores de la filosofía posthegeliana, Carlos Marx, aquel hombre que construyó, un amplio movimiento contra la “deshumanización” del hombre, una filosofía de esperanza en la humanidad. La cual espero nos contagie en aras de abandonar este pesimismo dilucidado y abrazar de nuevo el principio esperanza que planteara magistralmente Ernst Bloch: la consideración de la utopía como una función esencial del ser humano.

De antemano deseo aclarar, que el presente recorrido parte del entendimiento agudo de concebir al ser humano completamente diferente al animal, ello no quiere decir que se niegue su biología, su genética y su procedencia animal, simplemente se opta por comprender que el proceso de hominización ya culminó. En otras palabras, el nacimiento del ser humano se da en un estado de emergencia, en consonancia es un ser que contiene su procedencia animal pero que ya no lo es, por lo tanto empieza a construir una nueva historia, su propia historia, la historia de un posibilidad que está por venir.

Para Carlos Marx el hombre se diferencia del animal a partir del momento en que empieza a producir sus medios de vida. Es decir, cuando inicia la producción de su vida material mediante su modo específico de actividad vital: el trabajo. Actividad consciente y libre de producción de la realidad, de construcción de sus medios de vida y por consiguiente de sus formas de vida o modos de socialización.[1] El trabajo es entonces la mediación entre el hombre y la naturaleza y el medio por el cual el hombre se transforma a si mismo[2].

El hombre mediante el trabajo construye una relación con la naturaleza y con sus semejantes, actividad y relación que lo lleva a transformar su entorno natural en un entorno cultural. Entorno construido como resultado de la anterior actividad trabajadora y en el que por su puesto se materializan las capacidades y necesidades humanas.

En este orden, la actividad vital humana «el trabajo» produce nuevas necesidades individuales de carácter histórico social, que no corresponden a simples humanizaciones de las necesidades biológicas, algunas de estas necesidades han estado presentes en todos los estadios de socialización, otras han ido apareciendo en determinados estadios.

La aparición de nuevas necesidades y la transformación constante de las formas de satisfacción según determinadas relaciones sociales comprueban que el hombre es ante todo un ser social, histórico y comunitario, el hombre como tal solo existe en su relación con los demás y a consecuencia de esa relación.

Este aspecto se referencia en el trabajo, los hombres han recurrido a la producción colectiva de su vida material, de ahí su inminente necesidad de estar en comunidad. Por otro lado, la actividad del individuo productor mismo es una actividad de carácter histórico social en el sentido en que los medios de trabajo utilizados y la capacidad de utilizarlos descansan en la apropiación y aplicación de las fuerzas productivas.

Desde luego sería antimarxista recoger todo el concepto de sociabilidad en la producción. La vida colectiva social genera nuevas necesidades individuales, el trato entre hombre y naturaleza y por consiguiente el trato entre los hombres mismos, la forma de estar juntos, los medios y modos de suplir sus necesidades, los sentidos y significados del estar en el mundo, hacen parte de la construcción del ser social. En últimas, la necesidad social construye el entorno cultural que le permite al hombre plasmar su conocimiento, retomando el saber acumulado históricamente y recreándolo bajo las nuevas formas de organización social.

Es pues la vuelta del hombre mismo como ser social, verdaderamente humano el erigir socialmente, sobre la base de lo anterior, en la apropiación de cada individuo, en la construcción material de su vida individual en correspondencia con la vida colectiva. De esta forma los individuos encuentran las condiciones más elementales para apropiarse del mundo acumulado por la humanidad entera, originando así un ser histórico universal.

Otro de los rasgos característicos de la naturaleza humana que aduce Marx es la conciencia, el ser consciente. El saber para qué, por qué y cómo se realizan las cosas. La actividad vital consciente diferencia inmediatamente al hombre de la actividad vital animal.[3]

Marx concibe la conciencia como un momento constitutivo de la actividad vital específicamente humana, diferenciado y constitutivo a su vez paulatinamente en el curso de la evolución histórica y materializada en formas propias de actividad y objetivación.

Esta conciencia es la que nos permite disponer de una libre actividad del trabajo, que corresponde precisamente a la autoactuación que forma su propio sujeto, que define su propio devenir y decide hacia dónde direccionarlo.

Es en este sentido, que al mirar la esencia del hombre, miramos que es la vida la que crea vida. En el tipo de actividad vital reside todo el carácter de una especie, su carácter de especie, y la actividad libre y consciente es el carácter de los seres humanos como especie. En otras palabras el trabajo libre, social y conscientemente cimentado es lo que es universalmente humano.

En conclusión, la dinámica material del trabajo, la sociabilidad, la consciencia, la libertad y la universabilidad son en el pensamiento marxista los rasgos fundamentales de la esencia humana como la denominó el joven marx en los manuscritos filosóficos de 1844, o si se prefiere los rasgos de la naturaleza humana como la denominó el viejo marx en el tomo I del capital.

Ahora bien, esta naturaleza humana no es fija, como se ha dicho se encuentra en constante y continuo movimiento, por ello se expresa de forma diferente según la las condiciones sociales existentes, de ahí que Marx realizó el estudio del hombre bajo el método dialéctico con Base material, escudriñando en las condiciones existenciales del ser humano, sin olvidar su ontología. En este sentido Gramschi nos narra que en la respuesta de la pregunta ¿Qué es el hombre? La definición puede hallarse en el hombre mismo, o sea en cada individuo, pero no nos interesa que es cada hombre individual, lo cual, por lo demás, significa qué es cada hombre individual en cada momento singular. Si pensamos en ello veremos que al plantearnos la pregunta de qué es el hombre queremos decir ¿que pude llegar a ser el hombre?[4]

Al llegar a este punto ya sabemos que, el hombre es un proceso complejo, que proviene de un devenir histórico y concreto, y sobre todo, una posibilidad de realización de su ser genérico, que indudablemente sólo se dará bajo una organización social que concuerde con su naturaleza y no la niegue, que satisfaga sus necesidades verdaderas y no la creación y satisfacción de necesidades falsas como las realiza el modo de producción capitalista. Por ello Marx establece como el fin del desarrollo humano el desarrollo del hombre total. Es decir, el fin del hombre como posibilidad, es la formación del hombre integral, parafraseando con Nietzsche diríamos que ese hombre total es el superhombre.

Para Carlos Marx, la historia de la humanidad es la historia del desarrollo creciente del hombre y, al mismo tiempo de su creciente enajenación. Su concepto de socialismo es la emancipación de la enajenación, la vuelta al hombre de sí mismo, su autorealización[5].

La enajenación es un concepto central en el estudio y concepto del hombre en Marx, lo cual, significa que el hombre no se experimenta como factor activo y captación del mundo. En este estado el hombre obtiene la pérdida de la realidad, algo así, como una desapropiación[6] que podríamos llamar una “deshumanización” o simplemente como una “animalización”

Partiendo del hecho de que la propiedad privada es esencia natural de la sociedad, el capitalismo convierte el trabajo, en trabajo alienado, al separar el trabajo, capital y propiedad crea una necesidad falsa en todos los hombres: el dinero. El cual lleva a los hombres a renunciar a todo su ser, en busca de las falsas satisfacciones que este nuevo ídolo le ofrece. Al enrutar los hombres su vida bajo los lineamientos del capital, empiezan a contraer relaciones infrahumanas «la venta de su fuerza laboral» que lo convierten en mercancía, se podría decir que lo transforman en un producto de su producto.

De esta forma los hombres realizan tareas y producen objetos que le son extraños, objetos, que por lo demás, lo enajenan a sí mismo y por lo tanto se alienan todas sus relaciones. Lo que es cierto de sus relaciones con el trabajo, con el producto de su trabajo y consigo mismo, lo es también de sus relaciones con los demás. Como podemos ver la actividad vital del hombre bajo el capital no es libre y gozosa, sino una cadena que lo ata a unas actividades de sacrificio de sí, de mortificación.

Llegamos pues, al resultado de que el hombre sólo se siente ya libremente activo en sus funciones animales: comer, beber y procrear, y cuando mucho, en su cuarto, en su arreglo personal, etc., y que en sus funciones de hombre sólo se siente ya animal. Lo bestial se convierte en lo humano y lo humano se convierte en lo bestial[7].

Esta alienación se mantiene intacta en la sociedad contemporánea, lo único que ha reclamado la historia al pensamiento marxista en su concepción de la alienación, se encuentra en que la enajenación en Marx, está dada solamente en los obreros y la actualidad demuestra que ella se presenta en casi todos los hombres y mujeres que vivimos bajo el yugo de la lógica del capital. Podríamos decir que la cosificación o extrañamiento del hombre en el mundo contemporáneo se da en la totalidad de la vida, Por increíble que parezca penetró hasta los momentos de “ocio y recreación” convirtiendo la vida del hombre en una vida de plácida bestialización.

Cavilando la salida de esta etapa histórica de la humanidad, Carlos Marx formuló el socialismo como la organización social donde el hombre podía dejar de ser más que una posibilidad latente para convertirse en una contínua posibilidad realizable. El socialismo según Marx, es una sociedad que sirve a las necesidades verdaderas del hombre, una protesta radical contra la alienación del hombre, un repudio a ese desamor organizado[8], el socialismo de Marx es una protesta contra ese mismo desamor, contra la explotación del hombre por el hombre y contra su explotación respecto de la naturaleza.

En general el socialismo es la abolición de la enajenación del hombre, la realización del hombre como verdadero ser humano, es la resolución definitiva del antagonismo entre el hombre y la naturaleza y entre el hombre y el hombre, en fin, la utopía a realizar si queremos abandonar la bestialización o “animalización integral” en las que el capital y su lógica ha subsumido al hombre.

Retrotrayendo de nuevo la pregunta de Primo Levi y bajo lo narrado en este breve recorrido, podemos ya responder que indudablemente esto no es un hombre, pero que aun queda una luz de esperanza al hombre de volver sobre sí mismo e indudablemente esa posibilidad de esperanza nace y se desarrolla en el pensamiento de Carlos Marx.

Referencias bibliográficas

Marx, Carlos. Manuscritos de 1844: tesis económicas, políticas y filosóficas. Ediciones Génesis- Bogota.

Markus, Gyôrgy. Marxismo y antropología. Editorial grijalbo, s.a. 1973.México.

Fromm, Erich. Marx y su concepto del hombre. Ediciones fondo de cultura económica.1962

Heller, Agnes. Teoría de los sentimientos. Editorial Fontana. 1980. Barcelona.

Heller, Agnes. Teoría de las necesidades en Marx. Editorial península. 1986. Barcelona.


[1] Markus, Gyôrgy. Marxismo y Antropología. Editorial Grijalbo, s.a. 1973.México.

[2] Fromm, Erich. Marx y su concepto del hombre. Ediciones Fondo de Cultura Económica.1962.

[3] Markus, Gyôrgy. Marxismo y Antropología. Editorial Grijalbo, s.a. 1973.México.

[4] Ibíd.

[5] Fromm, Erich. Marx y su concepto del hombre. Ediciones Fondo de Cultura Económica.1962.

[6] Marx, Carlos. Manuscritos de 1984: tesis económicas, políticas y filosóficas. Ediciones génesis. Bogota.

[7] Ibid.

[8] A.huxley. Citado por Eric from en Marx y su concepto de hombre. Ediciones Fondo de Cultura Económica.1962.

15 comentarios:

Mar dijo...

DISCULPAME QUE ME INTRODUZCA EN TU BLOG, ACABO DE PASAR POR LO DE CARLOS Y HE LEIDO CON ESTUPOR TU MENSAJE.
POR FAVOR, PODRÍAS ESCRIBIRME A MI CORREO?

elogiodeladesmesura@gmail.com

DESDE YA MUCHAS GRACIAS

EL HIPPIE VIEJO dijo...

TE HAGO EL MISMO PEDIDO DE MAR

ADALBERTOESDEBOCA@HOTMAIL.COM

ADAL

MUCHAS GRACIAS

Supermamá... dijo...

El mismo pedido amigo...


Gracias

UMA dijo...

Troya, quisiera saber que ha pasado con la familia de Carlos, parece que tienes informaciòn desde Colombia.
Escribeme por favor
un beso

troya dijo...

amigos, tal y como pudieron leer en el mensaje que deje en el blog de carlos ha sido la magnitud de la tragedia. Mi cómplice afronta los momentos mas duros de su vida y yo no se hacer para que ustedes le manifiesten solidaridad

Bettina Perroni dijo...

Troya, disculpa...

Agradeceré mucho si está en tu alcance informarnos sobre el estado de salud de su esposa y su pequeño.

Pido mucho por ellos y por la fortaleza de mi amigo.

Gracias,

Mar dijo...

Troya por favor sólo sabemos que están en el hospital Federico Lleras.
Decinos cómo se encuentran.
Bettina se ha cansado de llamar al hospital y nadie ha atendido.

Quiero los números yo para llamar desde Bs As.
No quiero escribirle a Carlos ahora, no puedo, no puedo.

Por favor decinos algo sobre su familia. Cómo evolucionan.
Sé que es difícil para vos, lo sé.
Pero no nos dejes en ascuas.

Gracias otra vez

calma dijo...

Me sumo a lo que dicen los demás, por favor, si puedes informanos de como sigue su mujer y su hijo.
Estoy consternada, no quiero imaginar lo que ha de estar pasando nuestro querido amigo.
Yo también te dejo mi mail, por si mandas uno colectivo en el que nos puedas dar buenas noticias, ojalá se vayan recuperando los que quedan. Tremenda tragedia.
Abrazos

tupiell@gmail.com

Olvido dijo...

Me une al pedido de Mar y Calma...
Te dejo mi mail.
carian38@hotmail.com
Gracias muchas
Olvido

Lapa dijo...

ESCRITOR UNIVERSAL PORTUGUÉS SUPERIOR: CRISTOVAO DE AGUIAR.

Él, también, ha traducido a portugués la abundancia de naciones por Adán Smith.

Lhe han concedido varios premios.

No olvidarte del nombre de este gran autor, tú oirá hablar de él pronto.

Gracias por tiempo del gasto en cultura universal.

Agradece por visitar.

Sobre el Acoso Moral dijo...

Quizá te interese nuestro blog.
Saludos

Conciencia Personal dijo...

Troya:

Solidaridad, antes que todo...

Enganchada en tus letras.

Eres sociólogo????? Este escrito es un ensayo.

En letras, la poesía hace más grande al hombre...
en escrito teóricos...su sustentabiidad abarca más profundidades. El hombre se transforma así mismo.

Qué es el hombre? una mirada, lo demás es carne, ja, ja...

Leo tu ensayo y me inmerso en él. Llegaste con espíriru renovado, mi amigo, ¡Enhorabuena!

Tus investigaciones documentales me instruyen enormemente.

Besos mexicanos, Monique.










El hombre se transforma así mismo. El trabajo será una salvación????
necesidad social construye el entorno cultural que le permite al hombre plasmar su conocimiento, retomando el saber acumulado históricamente y recreándolo bajo las nuevas formas de organización social.

org@smo dijo...

Me uno al pedido de todos!

espero novedades...

un beso y mil más...

Borrego dijo...

Ay, me acordé de la Prepa, de lo que tenía que estudiar y exponer.

Conciencia Personal dijo...

Nuevamente en tus lecturas profundas...

Besos, Monique.